Gracias al equipo de expertos de Kinderkraft, con amplia experiencia en la industria, desarrollamos nuestro propio Plan de Control de Calidad. Bajo este estándar, cada uno de nuestros coches se somete a exhaustivas pruebas en nuestro laboratorio independiente. Cuidamos cada detalle: desde prevenir espacios o rendijas donde pueden atraparse los dedos de los niños, hasta maximizar la funcionalidad del producto. Además, nuestros coches son evaluados en situaciones que replican el uso real y cotidiano, para asegurar rendimiento, seguridad y durabilidad en el día a día.
Porque nuestro compromiso es alcanzar el más alto estándar, nuestros coches no solo cumplen con las normativas europeas: los ponemos a prueba en condiciones hasta un 33% más exigentes que lo requerido.
Para comprobar su resistencia y confiabilidad, realizamos ciclos de ensayo adicionales en superficies irregulares, con una carga de hasta 22 kg, superando ampliamente lo que exigen las normas. Así nos aseguramos de su firmeza y durabilidad en el uso real. De hecho, nuestros coches resisten el equivalente a un recorrido continuo de 180 km por caminos sinuosos y terrenos irregulares.
Nuestros coches no solo cumplen y superan las normativas establecidas por la Unión Europea, sino que también han sido evaluados por Stiftung Warentest, una de las organizaciones independientes más exigentes de Alemania, además de distintas asociaciones de madres y padres. Estas pruebas confirman que los coches de Kinderkraft no solo destacan por su seguridad y resistencia, sino también por ofrecer una excelente relación calidad-precio.
Incluso en un contexto de inflación, mantenemos nuestro compromiso de ofrecer precios competitivos. Trabajamos para que más familias puedan acceder a productos de calidad, sin que eso signifique bajar nuestros estándares. Porque en Kinderkraft, lo accesible no está reñido con la excelencia que nuestros clientes esperan y merecen.
Un Travel System es un coche que permite desmontar el asiento y reemplazarlo por una silla de auto compatible.
De esta forma, puedes pasar a tu pequeño directamente del auto al coche —y viceversa— sin tener que despertarlo ni cambiarlo de posición. Es una solución práctica y cómoda para facilitar los traslados en el día a día.
Para inflar las ruedas de tu coche Kinderkraft, puedes usar una bomba de bicicleta. La presión máxima recomendada para las ruedas inflables es de 250 kPa / 36 psi / 2,5 bar / 2,5 atm en cada neumático. Sin embargo, aconsejamos no inflarlas al máximo. En la práctica, esto significa que no deben quedar demasiado duras. Lo ideal es que mantengan cierta flexibilidad para absorber mejor las irregularidades del terreno. Para comprobarlo, presiona la rueda con el pulgar: debería ceder ligeramente, sin sentirse como una piedra.
Las medidas permitidas para llevar un coche en cabina o despacharlo como equipaje dependen de cada aerolínea. Por eso, te recomendamos revisar directamente en el sitio web de la compañía con la que vas a viajar o contactarlos antes del vuelo. Así podrás confirmar las dimensiones y el peso máximo permitidos, y evitar contratiempos en el aeropuerto.
Stiftung Warentest es una organización alemana de defensa del consumidor que realiza evaluaciones exhaustivas de productos, incluidos artículos infantiles, bajo criterios especialmente rigurosos.
Sus análisis son ampliamente valorados por los consumidores, ya que entregan información confiable y útil al momento de tomar decisiones de compra. En Alemania, sus pruebas gozan de gran reconocimiento gracias a su independencia, objetividad y credibilidad.